1 comentario

TRADICIÓN Y PROPIEDADES DE LAS PLANTAS DE NAVIDAD

plantanavidad1plantanavidad2

Cuentan las antiguas crónicas que los Sacerdotes Druidas alían la 9ª noche posterior a la Luna Nueva, después de la Luna Llena del Samhain, con gran ceremonial. En sus manos cuchillos de oro para recoger una de las plantas mágicas del Solsticio de Invierno: el muérdago. Con el adornaban los altares (grandes piedras o dólmenes) cubiertas de musgo protector, para que esta extraña planta que vive en los árboles (y que de hecho no deja de ser un parasito de estos) les aportara la protección, el amor, la salud, la prosperidad y la suerte exorcizando los espíritus negativos y toda suerte de maldades y negatividades. También se considera que la magia del muérdago nos lleva a sueños llenos de paz y reparadores con tan solo colgar una ramita encima de nuestra cama. El muérdago Sagrado para los Druidas, es el que crece en su árbol emblemático: el roble. De hecho “duir” es roble en celta. Por tanto los Druidas eran Sacerdotes de los Grandes Templos de Bosques de Roble.

Y es precisamente en estos bosques de robles donde encontramos otra de las plantas carismáticas de estas fiestas: el acebo. Es maravillosos pasearse por una “carballeira”, como llaman a los bosques de robles en Galicia, y ver, entre los arboles sin hojas y el musgo que los rodeas grandes acebos de un verde intenso, con sus hojas puntiagudas y las  bayas rojas que dan un color espectacular a los paseos (con katiukas) por las carballeiras. Se considera que el acebo es protector de los bosques y en estos momentos se encuentra en peligro de extinción, por ello es importante que nosotros no lo recolectemos (y al musgo tampoco). Podemos adquirirlos en tiendas en donde estemos seguros que ningún bosque ha sufrido una expoliación de estas plantas y tan solo una ramita de acebo nos aportara protección, suerte y vibraciones positivas. Hemos de preservar y amar la Naturaleza: ella es nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.

Bosques de Robles Sagrados también para los pueblos del norte de Europa, en donde sus habitantes, los vikingos, celebraban la llegada del Solsticio de Invierno y el nacimiento del Niño Dios Sol adornando los robles o los manzanos (los frutos de los cuales se equiparan al alma de las personas) colgando de sus ramas sin hojas frutos secos, manzanas y pequeñas velas o candelas para que la luz volviera y los árboles, de nuevo, dieran frutos. En el siglo VIII d.n.e. ante este culto pagano a los arboles, sobre todo a los robles y a sus espíritus San Bonifacio cristianizo este culto germánico haciendo talar un bosque de robles. Todos ellos fueron cayendo uno tras otro, hasta pararse ante un abeto. Al llegar a este punto San Bonifacio consideró que este árbol tenia la forma de la Santísima Trinidad, atraía a los rayos para que no causaran daño y crecía recto hacia el cielo, alcanzando grandes alturas. Lo considero apto y desde entonces el abeto (que nos aporta fuerza y protección) se convirtió en el Árbol de Navidad.

La Luces y las velas que en el ponemos nos iluminan en un momento de oscuridad, al mismo tiempo que representan el firmamento y las almas de los familiares fallecidos. Los frutos son el símbolo de la vida. Y se atan los lazos rojos, representando cada uno de ellos una ilusión o un deseo que esperamos que en estas fechas mágicas nos sea concedido.

Los sopladores de vidrio de Bohemia pusieron de moda las bolas en el siglo XVIII; las rojas para las peticiones, las azules para el arrepentimiento las planteadas como agradecimiento y las doradas como alabanza al crecimiento del Sol a partir del Solsticio.

Mi árbol esta realizado con ramas sin hojas de las que en esta época encontramos en la floristería y les cuelgo frutos secos (avellanas, almendras, nueces, castañas…). Al lado tengo un pequeño recipiente con lazos, y todos aquellos que vienen a casa pueden colgar un lazo (si les apetece) y pedir un deseo. La mesa donde sitúo el árbol está cubierta de musgo de mi casa de Galicia, y entre el musgo sitúo todas mis piedras y una representación de Papa Noel, el Espíritu del Invierno, al que invito a que pase estas fechas en mi hogar, tal y como se realizaba en las antiguas celebraciones Solsticiales. La tradición del árbol de Navidad se instauró en la Península Ibérica en la segunda mitad del siglo XX

También realizo ramitos de abeto, muérdago y una rama de acebo y los consagro en el Solsticio de Invierno (este año la noche del 20 al 21 de diciembre) por los cuatro elementos (con el mismo ritual de consagración de las cartas) para que aporten todas sus propiedades a los hogares o locales donde irán destinados y a las personas que en ellos habiten. Es mi regalo de Solsticio para mis familiares y todas aquellas personas cercanas a las que amo con más intensidad.

elvira Freire

Elvira Freire, es  profesora  Tarot, runas y hierbas medicinales de la Escola Marilo Casals

logoEscolarododef

Anuncios

Un comentario el “TRADICIÓN Y PROPIEDADES DE LAS PLANTAS DE NAVIDAD

  1. ELVIRA, COMO SIEMPRE REVELEADOR!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: